REFLEXIONES AL MARGEN


Marcial Báez

Cuando las ideas se intercambian y se comparten, surge la solidaridad, la hermandad y el deseo de lograr metas tras el desarrollo común, elemento que representará el equilibrio de generaciones y cuyos aportes sólidos permanecerán incólumes, dando una respuesta humana a lo que el hombre transforma para lograr la superación y la supervivencia.


En el arte y este nuestro caso particular, trasciende la creatividad pluralidad de colores, de sentimientos, de formas, de técnicas, de edades y de conceptos; pero sobre todo la expresión positiva del trabajo consciente para sumar: DOS.

En este medio globalizante donde la limitante se ensancha por múltiples razones y en la que lo político y lo económico están por encima de lo verdaderamente artístico, en la que los críticos provocan configuraciones de ídolos blandos basamentado en lo efímero del cargo, necesitamos trillar el camino del esfuerzo creando alternativas y apoyando talentos que en definitiva ocuparán su espacio y su tiempo en el recorrido vivencial de su creciente personalidad en la Artes Plásticas Nacionales.

Por cuanto apadrinar a los talentos jóvenes, con cualidades excepcionales debería estar en la carpeta de todo profesional que se considere un artista y un propulsor de las artes en cualquier parte del mundo, convirtiéndose en un mecenas tanto en lo espiritual así como en lo económico si este fuera el caso; apartándose del egoísmo intrínseco para dar paso a un abanico de oportunidades que van conformando las nuevas generaciones en el devenir del tiempo.

Nuestro país está “ plagado” de ejemplos, que retraídos por la falta de estímulos, vegetan estacionarios en un espacio que obstaculiza su crecimiento artístico, convirtiéndose en un producto estático, en donde a la creatividad le han cercenado los deseos de continuar construyendo, esos mundos de imágenes y colores en las que las sociedades se detienen, contemplándose en ellos para asimilar esos conceptos que podrían suministrar un equilibrio interior, un bálsamo a sus necesidades, convirtiéndose en entes más equilibrados, más conscientes del medio que les rodea y más relajados, para continuar viviendo y construyendo una comunidad donde la creatividad es el camino que los conducirá hacia el desarrollo compartido que tanto necesitamos.

Pintura "Ninfa"(Metreza) de Marcial Báez. Colección Familia Galán Grullón.