CONSULTORIO DE FAMILIA



Soraya Lara de Mármol, M. A.

Pregunta de la lectora: ¿Los hombres infieles son iguales? ¿Ha visto usted diferencias entre ellos?

Respuesta de la terapeuta: Sí he encontrado diferencias en la forma de ejercer la infidelidad. Me gustaría darle a conocer algunas tipificaciones de la autora Carol Botwin quien escribió el libro “Los hombres que no pueden ser fieles: Cómo recomponer los pedazos de su corazón cuando él lo destroza”.

Tenemos los infieles narcisistas, si no tiene una cantidad constante de admiradoras nuevas, le invaden sus sentimientos de vacío, inquietud y aburrimiento. La conquista en sí los hace sentir bien porque les da sensación de poder y control sobre las mujeres.

Los misóginos, que conquistan a las mujeres como una forma de agresión y su objetivo es herirlas emocionalmente.

Los tipos impulsivos son propensos a actuar con rapidez y sin pensar en las consecuencias. Estos suelen consumir drogas y alcohol, carecen de valores morales.

Los acelerados, que tienen una serie de aventuras sólo cuando atraviesan un período de comportamiento maníaco con días o semanas de euforia.

Los príncipes, en los que la necesidad de atención y afecto es desmesurada. Tratan de hallar satisfacción teniendo siempre una o dos aventuras en marcha.

Los duelistas, que libran habitualmente un duelo emocional por una mujer con otro hombre. Estos tienen la costumbre de relacionarse con mujeres casadas o comprometidas con otro. Les gusta quitar la mujer a otro hombre.

Los amantes del triángulo, en los que la infidelidad secreta no dura mucho. El propósito de la infidelidad no es sexo, ni el amor, ni el romanticismo, si no el tira y afloja que se produce durante la aventura.

Los operadores, que son rápidos para aprovechar la oportunidad y descubrir en cada situación una ganancia inmediata: ”eres hermosa”, “voy a dejar mi esposa”, “creo que tenemos futuro”.

Los actores, la vida para ellos es un drama continuo. Vivaces y muy expresivos, son muy emocionales y se dejan llevar por sus sentimientos. Estos se alimentan de la novedad, la excitación y el dramatismo.

Los machistas, que consideran que tener sexo es una conducta apropiada para su existencia.

Los brutos, estos ven a las mujeres como criaturas que existen para servirles.

Como usted puede ver, cada infidelidad tiene su propia estructura y motivación consciente e inconsciente.

Independientemente del tipo de infiel el dolor provocado a la pareja deja el corazón herido. Rompe con el ideal que tenía acerca del amor.

HOY DIGITAL. 13 Junio 2010.