¡Tituá! Vecina llegó El Exótico vendiendo más barato que nunca


Marcial Báez

Con la misma güagüita blanca… Se escucha el perifoneo cada mañana, a la hora de siempre, recordándonos a los pregoneros de antaño, que además de anunciar a pleno pulmón por las calles de la ciudad, la venta de sus productos comestibles o algún hecho noticioso de importancia para los ciudadanos, también fue tomado como reloj para la orientación en el tiempo.

… y es que llegó José Alberto de los Santos, alias “El Exótico” de 23 años de edad, de la sección Borbón, Parque Villegas en San Cristóbal, haciendo honor a su tradición familiar de venduteros, de pregoneros; ya que desde pequeño ayudaba a su padre con el triciclo, luego en un motorcito y hace 6 años con alto parlante y la misma güagüita blanca.



Las metas de Juan Alberto no se quedan ahí en la venta, sino que está terminando el bachillerato, que lo realiza después de las 3:00 de la tarde, hora que termina la faena de la venta, que se inicia a las 5 de la mañana. Le gustaría estudiar Mercadeo o Contabilidad; así como Locución.

"El Exótico" con su talento de publicitar los productos de manera pegajosa, nos detiene en esa caminata diaria, para reflexionar sobre la creatividad, de su autoría, particularmente muy bien hilvanada que con un poco de música, de melodía trascendería a cualquier lugar y género musical:



Vecina... ¡Tituá! llegó El Exótico
vendiendo más barato que nunca.
Dale piña, pero que piña pan de azúcar,
dale tres berenjenas por tres pesos,
dale china, llegó plátano
pero que plátano, que macana de plátano.
¡Tituá! Llegó coco, dale apio, dale zanahoria,
dale papa, dale remolacha, dale lechuga,
a comer ensalada para los que decían que no.
Dale melón, dale china, dale yuca agua tibia.
Vecina llego El Exótico en su misma güagüita blanca.
Llegó coco, pero que coco,
llegó ensalada,
la ensalada más fresca del mercado la trae El Exótico.
Llegó zanahoria, vecina que bonita palabra jugo de zanahoria.
Dale melón, pero que melón,
llegó coco, pero que coco,
llegó guineitos verdes.
¡Vecina! Llegó El Exótico...
¡Tituá! vendiendo más barato que nunca
en su misma güagüita blanca.