101 Nunca


Autor*Miguel Ángel Muñoz
En la boca lleva el día
que mi muerte trae marcada
en su cuello el veneno
que mi alma atormentaba,
de su cabello deduzco
el suplicio de mi piel,
que por mas que la quisiera,
nunca la podría tener.

En sus manos brotan dedos,
como nardos te acaricían
de sus uñas verdes prados,
que alba gentil mecía,
de sus labios, besos en ramos,
abrigaban fría piel,
y por más que los regara,
nunca los prodía tener.

Nació en tranquila mañana,
en púrpuras ríos de estrellas,
para soñar con tejer
tan portendosa cadencia,
tiñe sonrisa y su cuerpo,
el placer de renacer,
que por mas que lo envidiara
nunca lo podría tener.